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Actualizado Pasado: 11-Jan-2004
Las Races Egipcias de Iberia
Captulo 1 – Fuera de Egipto
Los Espejismos de Iberia
En los innumerables libros escritos sobre la historia y cultura de la Pennsula ibrica, vemos que se repiten muchas afirmaciones. Sin embargo, las bases de estas afirmaciones son en su mayora de ndole engaosa. Cuando tratamos de verificar los fundamentos de cada una de estas aseveraciones/informaciones, nos enfrentamos a una ilusin engaosa, como un espejismo -mientras ms nos acercamos a l, ms desaparece de nuestra vista.
Este libro analizar las teoras corrientes que circulan sobre la Pennsula ibrica y explicar por qu son espejismos engaosos. A continuacin citamos unos pocos ejemplos preliminares del descuido y los prejuicios con que se escribe la historia de la Pennsula ibrica:
- A varios grupos “escogidos” (fenicios, romanos, rabes, etc.) se les atribuyen realizaciones tales como la introduccin en la Pennsula ibrica de tcnicas de cultivo altamente productivas, asentamientos numerosos, artesana, gobierno organizativo, artes, etc. No obstante, ninguno de estos grupos posee una historia de semejantes “talentos” en sus respectivos pases de origen. En captulos posteriores, hablaremos sobre los antecedentes de cada grupo (fenicios, romanos, moros, etc.) en sus pases de origen, ya que no es posible ensear/aportar lo que nunca se ha conocido ni practicado en el pas natal.
- A un determinado diseo/estilo artstico de un templo, columna, objeto de cristalera, mosaico, etc., se le califica como latino/romano/griego/fenicio/islmico, a pesar de que ese mismo diseo se haba utilizado ya en el Antiguo Egipto miles de aos antes. Cualquier objeto que parezca tener alguna semejanza con este diseo particular se atribuye automticamente a uno de esos grupos “escogidos” y, como resultado de ello, seguimos leyendo calificativos como asentamientos “fenicios”, templos “romanos”, mosaicos “romanos”, etc, sin ningn tipo de evidencia arqueolgica/histrica que los sustenten. Para crear la falsa afirmacin de que algo es fenicio/romano/morisco, basado en un estilo, vemos que los autores han dado fechas arbitrarias que se apoyan en inconsistentes premisas acerca del origen de tal hallazgo.
- Debido a que en el mundo antiguo slo exista un calendario exacto en Egipto, la datacin o asignacin de fechas a la mayora de los hallazgos arqueolgicos en la Pennsula ibrica (y en cualquier otro sitio) se basa en los arbitrarios estados de “desarrollo” del metal (Edades del Cobre, Bronce, Hierro, etc.). Por consiguiente, si un objeto de bronce es hallado en una tumba, entonces a esta tumba se le asigna arbitrariamente una fecha en el perodo de la “Edad de Bronce”.
Esta inconsistente y catica datacin basada en el “desarrollo del metal” ha provocado un error de estimacin/clculo de 1,000 aos en la historia que se escribe de la Pennsula ibrica. Castro, en Iberia in Prehistory (1995), en la pgina 12, explica el mtodo de datacin por radiocarbono que ha echado abajo la arbitraria atribucin hecha a los egeos en la historia antigua de la Pennsula ibrica:
El concepto de colonias egeas en el Mediterrneo occidental durante la Edad del Cobre comenz a perder terreno con la repercusin que tuvo en el caso de los egeos la “revolucionaria” datacin por medio del radiocarbono. . . Se considera que la llamada ‘cultura Millares dur desde el 2600 A.C. hasta el 1800 A.C., alcanzando su clmax entre el 2400 y el 2200 A.C.. Este dato significa que la cronologa moderna sobre la Edad del Cobre en el sudeste de Espaa, se ha hecho retroceder al menos 1000 aos desde los das en que se consideraba que los ‘colonos haban estado al frente de Los Millares.La vieja idea de una migracin egea a la costa de Almera en el tercer milenio A.C. se descart rpidamente, y todas las posibles similitudes de Los Millares con asentamientos de Anatolia o de las Ccladas empez a perder sentido.
Una vez que se fijaron con exactitud las fechas adecuadas para los hallazgos arqueolgicos en la Pennsula ibrica, el espejismo egeo desapareci por completo, y la antigua huella egipcia en la Pennsula ibrica se ha vuelto ms clara an -as lo veremos a lo largo del libro.
Las colonias egipcias
En lo que a superficie territorial se refiere, el Antiguo Egipto parece aislado y diferente del resto del mundo, enmarcado por los desiertos que lo rodean en el estrecho valle del Nilo. No obstante, los egipcios estaban en contacto constante con otros pases. Escritores clsicos como Plutarco, Herodoto, y Diodoro contaron que el Antiguo Egipto tena colonias diseminadas por todo el mundo. Diodoro de Sicilia, Libro I , 29, 5, expresa:
En general, los egipcios afirman que sus antepasados marcharon a establecer numerosas colonias en muchas partes del mundo habitado, debido a la superioridad de sus primeros reyes y al exceso de poblacin que enfrentaban;
Diodoro, Libro I, 31, 6-9, afirma que Egipto era el pas ms poblado del mundo antiguo:
En densidad de poblacin, l (Egipto) superaba en gran medida a todas las viejas regiones conocidas del mundo habitado, e incluso en nuestros propios das se piensa que ninguna lo excede en tal sentido…
. . .La poblacin total, dicen ellos, ascenda antiguamente a unos siete millones y la cifra no ha sufrido disminucin hasta nuestros das.
Diodoro, Libro I,, 28, 1-4, hace referencia a algunas colonias egipcias que, segn le haban informado, existan en Asia y Europa:
Ahora los egipcios dicen que tambin despus de estos acontecimientos (el viaje de Osiris alrededor del mundo) un gran nmero de colonias se disemin desde Egipto por todo el mundo habitado. A Babilonia, por ejemplo, los colonos fueron llevados por Belus, que se afirmaba era hijo de Poseidn y Libia; . . .
. . .Ellos tambin dicen que aqullos que partieron con Dnao, tambin desde Egipto, se asentaron en la que es prcticamente la ciudad ms antigua de Grecia, Argos, y que la nacin de Clquida en el Ponto y la de los judos, situadas entre Arabia y Siria, se fundaron como colonias por ciertos emigrantes de su pas; y que sta es la razn por la cual la circuncisin de los nios varones -llevada all desde Egipto– es una costumbre muy vieja practicada por estos pueblos. Incluso los atenienses, dicen tambin ellos, son colonos de Sais en Egipto, y ellos se comprometen a dar pruebas de dicha relacin; pues los atenienses son los nicos griegos que llaman a su ciudad “Asty”, un nombre llevado all desde la ciudad llamada Asty en Egipto. Adems, su organizacin poltica tena la misma clasificacin y divisin.
En virtud de la importancia de los colonos egipcios en Asia y Europa, estos desempearon un papel de nayor envergadura en sus nuevos asentamientos. Diodoro, Libro I, 28, 6-7, analiza el papel significativo de los colonos egipcios como gobernantes de estas nuevas colonias:
Adems, ellos afirman que algunos de los gobernantes de Atenas eran originalmente egipcios. Petes, [Llamado Peteo en La Ilada, Rapsodia XIII] por ejemplo, el padre de ese Menesteo que tom parte en la expedicin contra Troya, habiendo sido claramente un egipcio, obtuvo posteriormente la ciudadana en Atenas y el reinado.
Diodoro, Libro I, 29, 1-5, tambin escribe:
29. Asimismo, aaden, tambin Erecteo, que era egipcio de nacimiento, lleg a ser rey de Atenas, y para probar esto, ellos alegan lo siguiente. Una vez, al producirse una gran sequa, tal como generalmente se acepta, que se extendi por casi todos los lugares habitados de la Tierra, excepto Egipto gracias al carcter peculiar de ese pas, y debido a la consecuente destruccin de cosechas y de hombres en grandes cantidades, Erecteo, por medio de su vnculo racial con Egipto, llev de all a Atenas un gran suministro de granos, a cambio de lo cual aquellos que disfrutaron de esta ayuda lo convirtieron en su rey benefactor. Despus de haber asegurado el trono, instituy los ritos iniciticos de Dmeter en Eleusis y estableci los misterios, cuyos rituales tom de Egipto. Y la tradicin de que en esos tiempos ocurri tambin un advenimiento de la diosa en tica resulta razonable, dado que fue entonces que las frutas que tomaron su nombre llegaron a Atenas, y es por ello que se crey que el descubrimiento de la semilla haba ocurrido de nuevo, como si hubiese sido un regalo de Dmeter. Y los atenienses, por su parte, estn de acuerdo de que fue en el reino de Erecteo, cuando la ausencia de lluvia acab con las cosechas, cuando Dmeter lleg a ellos con el regalo del grano.
Adems, los rituales iniciticos y los misterios de esta diosa se instituyeron en Eleusis en ese momento. Y los sacrificios, as como las antiguas ceremonias con ella relacionadas, son cumplidos por los atenienses igual a como lo hacen los egipcios; pues los Eumolpidae derivaron de los sacerdotes de Egipto y los Ceryces de los pastophoroi. [Los Eumolpidae ( "Descendientes de Eumolpus") y los Ceryces ("Heraldos") eran dos familias de la nobleza ateniense, encargadas de las ceremonias religiosas ms importantes de tica; los pastophoroi eran los sacerdotes egipcios que en las procesiones cargaban las pequeas urnas de los dioses.] Ellos son tambin los nicos griegos que juran por Isis, y se parecen mucho a los egipcios en apariencia y modales. Por muchas otras afirmaciones como stas, dichas ms por amor a la gloria que por respeto a la verdad, segn mi criterio ellos alegan que Atenas es una colonia suya debido a la fama de esa ciudad.
En general, los egipcios afirman que sus antepasados marcharon a establecer numerosas colonias en muchas partes del mundo habitado, debido a la superioridad de sus primeros reyes y al exceso de poblacin que enfrentaban;
El griego Herodoto (500 a.n.e.), declar que l provena de Halicarnaso, un pueblo DORIO. Hizo una clara referencia al vnculo existente entre los DORIOS y Egipto, en Los Nueve Libros de la Historia, Libro Seis, Captulos 53-55,:
[53]. . . si quisiere uno desde Danae, hija de Acrisio, ir contando los progenitores de aquella real familia, se ver que son oriundos de Egipto los primeros prncipes ascendientes de los reyes dorios.[55] Mas baste lo dicho sobre este punto, que no quiero expresar aqu cmo, siendo egipcios aquellos progenitores, ni por qu medios y proezas, llegaron a ser reyes de los dorios, pues otros lo han referido primero, y yo quiero solamente decir lo que otros no dijeron.
Herodoto, en el [55] antes mencionado, expresa que ese hecho era de conocimiento comn en aquellas tiempos (500 a.n.e.) y no necesitaba de ms comentarios.
Asimismo, Herodoto menciona en diversas ocasiones otros nexos entre DORIOS y egipcios, tal como se lee en Los Nueve Libros de la Historia, Libro Segundo, Captulo 91.
| La influencia DRICA egipcia se extendi a lo largo de la Cuenca Mediterrnea. En Tarento, en el Sur de Italia, Pitgoras y sus seguidores establecieron el famoso centro pitagrico, despus de que l hubo pasado 20 aos estudiando en Egipto, en el siglo V a.n.e. El centro se convirti en su principal sede cultural y filosfica. La lengua de los DORIOS era hablada en el Peloponeso, en varias islas griegas y en la Magna Grecia, en el Sur de Italia, donde se fund Tarento. La Magna Grecia era un asilo para los refugiados de las Islas griegas y Egipto. [ER 42-43]
La Magna Grecia ejerce/ejerci una influencia eterna en la historia y en la cultura de Italia. La Magna Greecia desempe un importante papel en las Guerras pnicas y sus habitantes huyeron y crearon nuevos asentamientos en el Levante ibrico. Por ltimo, debe observarse que los antiguos archivos egipcios (as como los existentes en otras partes) mencionan un sinnmero de lugares en el mundo que no son reconocibles en la actualidad. Los nombres de lugares, grupos tnicos y pases siguen cambiando. Los nombres rurales de Europa de hace slo 100 aos atrs son, por ejemplo, irreconocibles para la mayora de los europeos actuales. Cuando estos archivos desaparezcan, dentro de unos pocos siglos, los nombres sern totalmente irreconocibles. |
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La influencia egipcia en el Mediterrneo Oriental
Herodoto, el Padre de la Historia, se refiri a la supremaca del Antiguo Egipto Antiguo en ca. 500 a.n.e. , cuando escribi que los egipcios eran los ms felices, saludables y ms religosos de todos los pueblos del mundo.
Adems de las influyentes colonias egipcias diseminadas por todo el mundo, el propio Egipto se abri a los visitantes extranjeros para aprender. Prcticamente todos los griegos eminentes fueron a Egipto para recibir educacin, como seala Diodoro de Sicilia, Libro I, 96, 1-2:
Pero ahora que hemos examinado estas cuestiones, debemos mencionar a los griegos, famosos por su sabidura y conocimientos, que visitaron Egipto en tiempos antiguos para conocer sus costumbres y erudicin…
. . . Homero y Licurgo de Esparta, y Platn, y tambin Pitgoras de Samos y el matemtico Eudoxio [El famoso astrnomo, gegrafo, y matemtico de Cnido, alumno de Platn.] [Por ejemplo, segn Estrabn (17. 1. 29), en Helipolis se identificaron las casas donde permanecieron Platn y Eudoxio.].
Para el mundo antiguo, Egipto era el cielo sobre la Tierra –el verdadero centro del mundo. En los Textos Hermticos (25 a.n.e.), Ascleptus III expres,
… en Egipto, todas las funciones de los poderes que gobiernan y operan en el cielo se han transferido abajo, a la Tierra… ms bien debe decirse que todo el cosmos mora ah [en Egipto] como su santuario…
Homero, hace ms de 3,000 aos, hizo referencias a Egipto que mostraban la gran estima que senta por esa tierra. En la Odisea, por ejemplo, se refiere a la buena reputacin de que gozaba Egipto en el mundo antiguo de Asia, frica y Europa. En otros pasajes, Homero narra los hechos del viaje del rey griego Menelao a Egipto, su llegada a la Isla de Pharos (la Alejandra actual), y sus 20 das de estancia en Egipto.
Herodoto visit Egipto en el siglo V a.n.e. El segundo volumen de sus libros de historia lo dedic a relatos sobre Egipto. Herodoto habl favorablemente de Egipto, y destac lo que Grecia le deba. Herodoto declar que los egipcios haban superado cultural y cientficamente a todas las dems sociedades del mundo. En sus Nueve Libros de la Historia, Herodoto inici sus reseas sobre Egipto expresando, [Libro Segundo, Cap. XXXV]
Difusamente vamos a hablar del Egipto, pues de ello es digno aquel pas, por ser entre todos maravilloso, y por presentar mayor nmero de monumentos que otro alguno, superiores al ms alto encarecimento.
Diodoro de Sicilia, que visit Egipto alrededor del 59 a.n.e., describi muchos aspectos de la civilizacin egipcia.
Creta tambin debe mucho a la civilizacin egipcia. El nombre Keftiu (Creta actual) aparece en textos egipcios por lo menos desde el siglo 12 a.n.e. Un fragmento de la Odisea relata el viaje del rey Odiseo a Egipto desde Creta. Cuenta cmo el viento septentrional ayud a sus nueve barcos a navegar sin dificultad durante cinco das hasta llegar al Nilo. Segn Homero, los egipcios fueron sumamente hospitalarios con el rey y sus acompaantes, y el soberano disfrut grandemente su estancia de siete aos all.
El comercio y otros adelantos culturales vincularon a los cretenses con Egipto, y estos adoptaron muchos aspectos de la civilizacin egipcia. En Creta han sido halladas muchas reliquias de origen egipcio.
Con el paso del tiempo, los griegos se extendieron por la Pennsula balcnica y adoptaron muchos aspectos de la civilizacin cretense que tenan influencia egipcia.
La influencia egipcia sobre los fenicios se comentar en detalle en el captulo 7.
La difusin de la religin egipcia
Los fundamentos de la religin egipcia se describen en el captulo 13 y a todo lo largo de este libro. El aspecto ms identificable de la antigua religin egipcia es el papel desempeado por Isis y Osiris en el orden cosmolgico del mundo.
Fue Diodoro de Sicilia, Libro I, 11, 5-6, quien mejor describi el ms significativo (pero no todos) de los aspectos de Isis y Osiris,
Estos dos dioses sostienen y regulan el universo entero, nutriendo y aumentando todas las cosas. . . .
Estas dos (y otras) deidades egipcias se adoptaron en toda la Cuenca mediterrnea y fuera de ella. Por ejemplo, los bajorrelieves, monedas y otras antigedades halladas en Tesalia, Epiro, Megara, Corinto, Argos, y en muchos otros sitios demuestran la extensin que alcanz el culto de Isis, y que Osiris, o Serapis, Anubis, Harpcrates, y Neftys, estaban asociados con ella en las inscripciones votivas. Las monedas de Malta de los siglos II y I a.n.e. muestran que el concepto de Isis y Osiris era importante en la isla.
En la Magna Grecia, los monumentos encontrados en Catania, Sicilia, muestran que esta ciudad era un centro de culto de deidades egipcias. En la parte sur de Italia haba muchos templos de Isis, y los restos de estatuas, etc., hallados en Reggio, Puteoli, Pompeya y Herculano demuestran que el culto a las deidades egipcias debe haber sido una prctica comn.
| En la Estela de Teima encontramos, de hecho, el nombre de Pe-ta-Asa, es decir, el regalo de Osiris, lo cual evidencia que en Teima y sus cercanas, en Arabia, ya haba una colonia de adoradores por lo menos en el 500 a.n.e.
De Egipto, Isis y el dios-toro de Sarapis pasaron al Asia Minor y a las Islas del Mediterrneo, v.g., Chipre, Rodas, Samos, Quo, Lesbos, Delos, Creta, etc. Como prueba de lo informado por Herodoto acerca de la adopcin por los griegos de deidades egipcias, la evidencia arqueolgica correspondiente al siglo IV a.n.e. muestra que Atenas era una especie de centro de religin egipcia, y que en ese perodo, en muchas partes de Grecia se haban erigido santuarios a Isis, tanto pblicos como privados. |
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En cuanto a Grecia, por ejemplo, Herodoto escribi en Los Nueve Libros de la Historia, Libro Segundo, 107,
Fueron tambin los egipcios quienes crearon y ensearon a los griegos el uso de las reuniones, procesiones y ofrendas ceremoniales: hecho que puede inferirse de la antigedad obvia de tales ceremonias en Egipto, comparado con Grecia, donde estas solo fueron introducidas recientemente. Los egipcios se renen en asamblea solemne no slo una vez por ao, sino en diversas ocasiones.
Como corroboracin de lo expresado por Herodoto, Plutarco escribe en su Moralia, Isis y Osiris, 378-9, 69,
Entre los griegos tambin se hacen muchas cosas similares a las ceremonias egipcias en los santuarios de Isis, y lo hacen aproximadamente por las mismas fechas.
En Roma, en el siglo I a.n.e., Isis era considerada la diosa principal de la ciudad. Grandes edificios y templos se erigan en su honor, llenos de objetos egipcios, obeliscos, altares, estatuas, aguamaniles, etc., llevados all desde Egipto para hacer que los santuarios de la diosa se pareciesen a los de su tierra natal. Sacerdotisas que decan conocer bien los “misterios” de Isis residan en los templos o cerca de stos, y ayudaban en la realizacin de los servicios y ceremonias donde participaban grandes congregaciones. Desde Roma, la veneracin a Isis se extendi a las provincias y ms all de stas.
En la antigua cosmologa egipcia, Isis representa el poder responsable de la creacin de todas las criaturas vivientes. Por ello, los antiguos egipcios la llamaban ISIS LA DE LOS 10,000 NOMBRES/ATRIBUTOS. Plutarco tom nota de eso y escribi en su Moralia Vol V,
Isis es, de hecho, el principio femenino de la Naturaleza, y es receptiva de cada forma de generacin, por lo cual Platn la llama la nodriza dulce y la todo-receptiva, recibiendo innumerables nombres de la mayora de las personas, debido a que, por fuerza de la Razn, ella se convierte en esto y en aquello y es receptiva de todo tipo de aspectos y formas.
Los “muchos nombres” de Isis se adoptaron por toda Grecia e Italia, y en casi todos los lugares donde se introdujo su culto. De ese modo, los griegos y los romanos con frecuencia la identificaron como Selene, Dmeter, Ceres, y con varias diosas de las mieses y de la cosecha en general. Tambin fue considerada como diosa de la Tierra, y como tal era la madre de toda la fertilidad y la abundancia. Algunos de sus atributos hicieron que se le identificara como Afrodita, Juno, Nmesis, Fortuna, y Pantea.
Las antiguas prcticas religiosas egipcias asociadas con Isis y Osiris haban dado pasos importantes en Italia.
En Campania, una inscripcin fechada en el 105 a.n.e. se encontr en un templo del antiguo Serapis egipcio en Puteoli, lo cual prueba que el templo existi antes de esa fecha.
Cerca del ao 80 a.n.e., en tiempos de Sila, se fund en Roma un Colegio de Servidores de Isis, o Pastophori, y se construy un templo en dicha ciudad.
En 44 a.n.e., se construy en Roma un templo para honrar a Isis y a Osiris, y unas dcadas ms tarde, la celebracin de las fiestas de estas deidades egipcias fue reconocida en el calendario pblico.
La festividad principal en Italia corresponda exactamente con la antigua fiesta egipcia que conmemoraba el asesinato de Osiris y el hallazgo de su cuerpo por Isis. Al igual que en el Antiguo Egipto, comenzaba en noviembre con cantos fnebres y dolorosos lamentos por la muerte de Osiris que, sin duda alguna, se basaban en las composiciones cantadas en Egipto por las mismas fechas. En el segundo da, se presentaban escenas referentes al frenes de pesadumbre y ansiedad experimentados por aquellos que haban ido en busca del cuerpo de Osiris. En el tercer da, Isis encontraba el cuerpo de su esposo, y haba gran regocijo en el templo. El pesar daba paso a la alegra y las lgrimas a la risa, msicos de todo tipo se reunan y tocaban sus instrumentos, mujeres y hombres bailaban, y todos celebraban.
Al igual que las antiguas fiestas egipcias, las italianas incluan desfiles con personas que portaban linternas, velas, antorchas, y todo tipo de luces, en representacin de las estrellas del cielo que presida la diosa. Detrs de ellos iban los msicos y un coro de jvenes, esplndidamente vestidos con la indumentaria festiva, y cantando un himno a la diosa acompaados por el sonido del caramillo y la flauta. Los flautistas de Serapis repetan el himno en honor del dios y su templo.
[Para ms informacin sobre las antiguos festivales egipcios, fechas, prcticas, etc, vase Egyptian Mystics: Seekers of the Way, por Moustafa Gadalla.]
Las antiguas prcticas religosas egipcias, tal como se narran en la historia ejemplar de Isis y Osiris, se difundieron por todo el Sur de Europa y por muchas partes del Norte de frica, y continuaron siendo un poder religioso en estas regiones hasta finales del siglo IV n.e. Estas antiguas ideas y creencias egipcias sobrevivieron en el Cristianismo, donde la Virgen Mara asumi los atributos de Isis, la Madre Eterna, y el Nio Jess asumi los de Horus. [Ms sobre esta comparacin en el captulo 2.]
La mayora de los escritores describen las prcticas religiosas en la Iberia actual como ms “paganas” que “cristianas”. Estas creencias y prcticas corresponden casi exactamente con las creencias y prcticas de los antiguos egipcios, como se revelar a lo largo de este libro.
Hermanas gemelas
La relacin entre el Antiguo Egipto y la Pennsula ibrica represent mucho ms que la influencia de un Egipto prominente. La relacin era de dimensiones profundas. A medida que estudiemos los diversos aspectos de las culturas egipcia e ibrica, descubriremos que Egipto y la Pennsula ibrica son, bsicamente, hermanas gemelas. Cuando observamos las caractersticas culturales de la Pennsula ibrica, todos estn de acuerdo en que el pueblo que llev la civilizacin a la Pennsula ibrica:
- tena caractersticas “orientales.”
- no era belicoso y se asent pacficamente entre la poblacin local.
- posea conocimientos avanzados de metalurgia, y fabricaba grandes cantidades de productos de metal.
- posea una elevada organizacin y un gran talento administrativo.
- conoca el cultivo de secano, la irrigacin, etc.
- eran experimentados constructores y artesanos.
- tenan creencias animistas, tumbas megalticas, etc.,
- amaban la msica, el baile, el estudio, etc.
Estos rasgos descriptivos slo pueden aplicarse a un pas –Egipto. Al combinar tradiciones orales, historia tnica y hallazgos arqueolgicos (fechas de asentamientos importantes, tumbas, actividades mineras, etc.), podemos ver que, de todos los pueblos de la Cuenca mediterrnea, los civilizados que recin llegaban all slo podan provenir del Valle de Nilo.
Las caractersticas de los recin llegados a la Pennsula ibrica coinciden en todos los aspectos con las de los antiguos egipcios. Como se mostrar en los prximos captulos, la ocupacin extranjera, la expulsin de los campos labrantos y la discriminacin religiosa en su patria, obligaron a muchos egipcios a marcharse de ella. Unos pocos escritores griegos y romanos confundieron el origen de los inmigrantes a la Pennsula ibrica con los marineros que los haban transportado –los fenicios.
La eterna cultura egipcio-ibrica
Richard Ford, en su Hand-book for Travellers in Spain (que brillantemente describe la Espaa de los aos 1830), a menudo hace hincapi en la antigua naturaleza oriental, “pagana” de su cultura. Ford describe a Espaa como “una tierra embotellada por los anticuarios”. En varias ocasiones cita a Livy, que describi a la Espaa meridional de hace dos milenios como “Omnium Hispanorum maxime imbellus”, “de todos los espaoles, son los menos belicosos”, a lo cual Ford aadi en ese sentido, “no han cambiado en lo absoluto”.
En la Cuenca mediterrnea, Egipto es el nico otro pas que no es guerrerista. Debido a su naturaleza pacfica, ambos fueron invadidos muchas veces por otros pueblos. Y slo los egipcios y los beros conservan sus antiguas tradiciones, pase lo que pase.
Durante toda la historia de Egipto, se haca hincapi en el respeto a las tradiciones y los egipcios NUNCA se apartaron de ese principio. En el texto ms viejo del mundo (de hace 5000 aos), el escriba egipcio Ptah Hotep, expresa:
No modifiques/cambies nada de las enseanzas/instrucciones de tu padre (antepasados), ni siquiera una sola palabra. Y haz que este principio sea la piedra angular para instruir a las generaciones futuras.
Los antiguos egipcios (y los Baladi actuales) nunca se desviaron de este principio. Los egipcios son en exceso tradicionalistas. Los primeros historiadores confirmaron este hecho, como:
Herodoto, en Los Nueve Libros de la Historia, Libro II, 79:
Los egipcios se aferran a sus costumbres nativas y nunca adoptan ninguna extranjera.
Herodoto, en Los Nueve Libros de la Historia, Libro II, 91:
Huyen los egipcios de los usos y costumbres de los griegos, y en una palabra, de cuantas naciones viven sobre la faz de la tierra.
Platn y otros escritores afirmaron la adhesin completa de los egipcios a sus propias tradiciones. Nada ha cambiado desde entonces en relacin con esta actitud, pues todo aquel que ha visitado Egipto desde entonces, ha confirmado la obediencia a tal conservadurismo.
Las culturas de Egipto y de la Pennsula ibrica estn profundamente arraigadas en la tierra/suelo, y los nombres dados a los lugares habitables guardan relacin principalmente con la tierra [para varios ejemplos, vase el captulo 5]. Esta cualidad trrea (de la tierra) es de suma importancia por constituir la base de su radical conservadurismo. La historia ibrica es comparable a la historia egipcia, ya que ambas sufrieron invasiones constantes de casi todos los dems pases mediterrneos, sin oponer nunca una resistencia real. No obstante, tanto los egipcios como el pueblo de Iberia del sur, gracias asu cultura superior, ms refinada, “conquistaron” con xito a sus invasores al recibirlos de manera pasiva. Ambos pueblos aprendieron a mantener sus antiguas tradiciones bajo una fina capa de Islam/Cristianismo.
Esta antigua cultura es/fue pasiva, absorbente, conservadora y sincrtica y, como tal, es una cultura eterna, gran parte de la cual nos ha llegado virtualmente inclume desde la antigedad. Frente a todos los falsos alegatos de cmo los antiguos egipcios/beros cambian sus costumbres, lenguas, religin, tradiciones, etc, un estudio cuidadoso mostrar que tales aseveraciones son simples espejismos.
Las conservadoras hermanas amantes de la paz, Egipto e Iberia, comparten sus tradiciones en todos los aspectos de la historia y de la vida, tal como se mostrar a lo largo de este libro.
Traducido por Julia Calzadilla
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